HISTORIA DE SUPERACIÓN DE LA ANSIEDAD Y DEPRESIÓN

Escrito por ecuanimidad 23-08-2014 en ANSIEDAD. Comentarios (1)

Hoy me animo a escribir, más que nunca, porque el proceso de crecimiento personal va llegando a su punto alto. Y cada día me siento más segura de mí misma y me quiero más, aceptados ya mis defectos y virtudes. Siendo entre esos defectos (o quizás virtud) el pensar en exceso.

Nunca me atreví a contar mi "loca" historia del todo y menos públicamente. Pero hoy me decido a hacerlo para que aquellas personas que se encuentren en una situación de sufrimiento parecida puedan encontrar de nuevo el cauce de su vida. No me creo redentora de nadie, pero mi capacidad de compasión me pide a gritos que comunique mi experiencia para que todos los seres humanos que puedan pasar por lo mismo se encuentren con una compañía en su ser en este momento que tanto lo necesitan. Y sí, se de lo que hablo cuando escribo, porque haber tenido depresión y ansiedad te enseña muchísimo sobre el ser humano.

Bueno...todo comenzó con un ataque de ansiedad que me desembocó en DESREALIZACIÓN. Es curioso que, al principio, antes de conocer este dichoso término médico, yo me pensaba que estaba empezando a enloquecer cuando afirmaba en mi cabeza que todo mi mundo era irreal. ¿Pero en qué momento mi realidad se había vuelto irreal? Tenía más miedo que nunca antes en mi vida. Es increíble como en una palabra de exactamente 14 letras pueda incluirse tantísimo sufrimiento, soledad (una soledad SOLIPSISTA y fuera de lo humano en la que únicamente afirmas tu propia existencia, o incluso la pones en duda como el mismísimo Descartes), desesperanza... así como padecimientos físicos.

Mi vida había dado un vuelco tan vertiginoso que no podía aceptarlo en mi cabeza. Nada ni nadie tenían cabida en mi mundo irreal. Estaba sola ante el precipicio de la vida (¿es duro eh?) tengo el convencimiento de que aquellas personas que pasen/hayan pasado por esto van a sentirse completamente identificadas.

Cuando pones en duda todo tu mundo lo único que quieres hacer es dormir o desaparecer. Pero estar pensando continuamente no te deja ni dormir ni desaparecer. Qué contradicción. Por eso, cuando uno consigue relajarse empieza a ver las cosas con más claridad, con más perspectiva que antes. Porque aunque te frotes los ojos con las manos mil y una vez, ese mundo irreal no desaparece. Se trata de reestructurar tu mente. Y así hasta comprender que era eso lo que precisamente debía hacer, tardé 4 meses (pero no 4 meses en medidas de tiempo humano, sino 4 meses en los que cada minuto y segundo se alargaban como un maldito chicle boomeran). 

¿Cómo me iba a creer las palabras del psicólogo? NO. Era imposible que mi mundo entero se desmoronase por un simple ataque de ansiedad, por un simple mecanismo de defensa frente al trauma. ¿Dónde estaban mis emociones? No sentir amor hacia tu madre, no sentir lo "hogareño" de tu casa, esto era una muerte en vida.

Y en ese largo proceso vienen los pensamientos obsesivos (estaré soñando, estaré muerta, estaré en coma, quién soy, y si nadie existe, y si es todo mi imaginación), el estar continuamente buscando por Internet los síntomas que estás sintiendo, la hipervigilancia de cada milímetro de tu casa, los insomnios, la anorexia por falta de apetito...en fin, qué os voy a contar que no sepáis. Y reconozco que a día de hoy sigo buscando en Internet casos similares (yo creo que si me hicieran un examen de psicología o psiquiatría sacaría una matricula de honor), no se me escapa ningún síntoma de cualquier enfermedad o trastorno mental. Y lo peor de eso es que las personas ansiosas somos HIPOCONDRÍACAS y cualquier síntoma que leas te lo apropias. Suena ridículo pero es así. Os pongo una comparación: "¿nunca habéis pensado en parpadear y luego no puedes dejar de pensar en parpadear?" es la manía que tiene la mente de controlar el cuerpo llegando a somatizar enfermedades (antes ni siquiera conocía el término "somatizar"). La bendita ANSIEDAD es totalmente poderosa, siempre que se lo permites.

Pero aunque te digan que dejes de pensar es imposible hacerlo (es un Oxímoron) y entonces te preguntas por qué las demás personas están tan bien (aparentemente) y tú estas tan jodido? bueno yo te lo explico: se trata de un desequilibrio cuerpo-mente. Porque tu mente está trabajando por encima de sus posibilidades y tu cuerpo está cansado pero tú no le haces caso porque la mente no para de dar por culillo (es así verdad?) y entonces vuelves a pensar y dices: "joder, quién pudiera volver a ser normal, quién pudiera ser un perro para no pensar" miles de cosas sin sentido.

Y luego en este proceso te vas encerrando en tí mismo mucho y mucho más hasta que dices "JODER QUIERO SER NORMAL Y ESTOY RARO". Bueno, lo NORMAL es estar RARO cuando tienes un trastorno de ansiedad con depresión. Hasta que no aceptes el sufrimiento no lo vas a superar, es decir, “sufrimos por estar sufriendo”.

Luego viene la etapa de CRISIS EXISTENCIAL. Te haces grandes preguntas filosóficas (que guay eh? pues no en ese momento no es guay). Piensas continuamente por qué existimos, si existe Dios, si existen las personas que ves, qué significa la realidad, que significa la irrealidad...blablabla. Resumiendo: dejas de vivir para pensar. Cosa totalmente antinatural porque PRIMERO SE TIENE QUE VIVIR, Y DENTRO DE ESE VIVIR PUEDES PENSAR. ok?

Y un día te cansas de sufrir sin sentido y comienzas a escribir y razonar tu situación (qué otro remedio te queda? dormir hasta que se pase tu vida? pues NO, eso sería muy cobarde). Como decía William Shakespeare “dad palabras al dolor, pues el dolor que no habla gime en el corazón hasta que lo rompe”. Bueno lo que venía diciendo es que escribes en un papel todo lo que ha pasado y empiezas a enlazar unas cosas con otras y empiezas a encontrar el sentido de tu "enfermedad" o como yo lo llamaría "TU DESPERTAR DE CONCIENCIA" porque realmente es eso.

Estamos viviendo continuamente sin pararnos a pensar en nada, solo vives por inercia y te dejas llevar por la masa como uno más y eso en realidad te da una estabilidad increíble pero: ¿REALMENTE TE CONOCES? ¿TE PLANTEAS ALGO MÁS QUE NO SEAN TUS ESTUDIOS, TU DINERO, TU PAREJA? Creo que no es algo necesario esto de la crisis existencial, pero si es algo que cuando te llega te hace acceder a un plano distinto de la vida (no a otra realidad, tranquilos, sino a otra visión de esta).

Y entonces es cuando piensas que tienes que reestructurar tu YO INTERIOR para volver a encontrar tu equilibrio. Te das cuenta que la SOLUCIÓN viene de dentro a fuera y no de fuera a dentro. La crisis existencial al fin y al cabo es echar la culpa al mundo de tu sufrimiento (porque no quieres existir o te da miedo existir) pero no has pensado que cuando estabas feliz no pensabas ni un segundo en la muerte, seguro que no querías desaparecer. Por tanto debemos resolver esta crisis de dentro que es producida por tu propio YO y no por nada externo ya que todo está donde estaba. El mundo sigue girando con millones de personas y tú te has querido parar a observarlo, a encontrar tu propio camino, el mundo no te puede esperar, él lleva su ritmo, pero segurísimo que el mundo quiere que vuelvas a vibrar con ÉL y además que vibres más que nunca. Piensa que eres una pieza pequeñita de un puzle, y solo cuando consigas encajarte de nuevo podrás de nuevo encontrar esa PAZ que tanto buscas.

Pero primero vamos a coger el toro por los cuernos que sino esta palabrería se convierte en papel mojado. 

La REALIDAD esa hermosa palabra que se había esfumado. Tenía que volver a acceder a ella, pero poco a poco, no nos agobiemos, no vamos a sentir emociones de un día a otro y tampoco vamos a ser normales de un momento a otro. Es como aprender a montar en bici, primero usas ruedas auxiliares (valeriana, relajación, meditación, yoga, tila, ansiolíticos, deporte...) y luego vas aprendiendo a prescindir de esas ruedecitas para montar en bici. Al principio te caerás (como todo buen aprendiz) pero no podemos permitir que esa caída nos paralice de miedo, debemos recordar que estamos en mitad del camino y vamos a seguir avanzando.

Lo primero es definir la REALIDAD, pero no la tuya propia sino la común a todos. Para todos la realidad empieza por los sentidos (olemos, vemos, tocamos, gustamos, oímos), por favor, no olvidemos que somos animales (con un cerebro muy desarrollado y a veces tóxico) pero somos animales, todos por igual. A partir de esos sentidos hemos ido aprendiendo de la vida, hemos fabricado los conceptos y pensamientos en nuestra cabecita (algunos pensamientos un poquillo negativos ¿no?) pero bueno, una vez aceptas eso, entiendes que todo está perfecto y en equilibrio. Simplemente tu equilibrio interior se ha desmoronado como gota en el océano y por ello mismo estamos haciendo este viaje hacia el interior.

En mis momentos de mayor solipsismo (encerrarme en mí misma y no ver más allá de mis narices) lo que hago es sentir con los sentidos, y pensar que sólo soy un observador más de este planeta, que no estoy sola y que no soy diferente…pues la ansiedad es algo que sufren millones de personas. Fijaros una cosa que me hace mucha gracia y es que cuando empiezas a rayarte y dudar de todo tenemos que usar un poquito la lógica. Es decir, si alguna vez te rayas con la desrealización pues piensa que si nada es real entonces podrías atravesar una puerta (intenta hacerlo y verás que es tan real como la vida misma). La desrealización debe entenderse como una sensación de irrealidad pero dentro de la REALIDAD. Todo está como antes, solo tu percepción ha cambiado (y es algo temporal).

En definitiva, la realidad es objetiva para todos los seres humanos. Pero cada persona es un mundo. Digamos que vivimos en un mundo objetivo con millones de mundos subjetivos que son las personas (intersubjetividad). “El ser humano es un ser social por naturaleza” Locke. No hay más.

Y la cuestión ahora es arreglar ese mundo interno… ¿Quién no ha sentido miedo de estar solo consigo mismo teniendo ansiedad? ¿Quién no ha pensado por qué soy YO y no una persona normal? Bueno…nos ha tocado ser así, por circunstancias de nuestra vida, por genética…. Pero uno tiene que aceptarse y aceptar la vida tal y como es. Hay una frase que me encanta…”en los mares tranquilos todos somos capitanes, pero sólo en las tormentas se forjan los grandes marineros”. No significa resignarse, sino todo lo contrario: NO temer, NO rendirse.

A mi me gusta analizar todo lo que me ocurre y encontrar explicación hasta a la última pelusa de mi vida. Y eso a veces es un gran error, porque no nos permite SER, no nos permite VIVIR. Desde pequeña fui insegura por cuestiones familiares que supongo que te van calando y ahora que es cuando realmente me han contado que soy una persona con ansiedad me doy cuenta de que muchas cosas de mi infancia eran ansiedad (miedo a morir, comerme las uñas, falta de aire al respirar, traumas, fobia extrema al avión, etc). Todos los seres humanos como ANIMALES que somos tenemos ese mecanismo de defensa llamado ansiedad…solo que algunos somos mucho más sensibles a éste.

Y bueno…tras meses de interiorización y de búsqueda de respuestas hacia mi existencia una ya va viendo su camino. Digamos que una debe construir la filosofía de vida que quiere llevar. Hay otra frase que me encanta porque me hace reírme cuando más me rayo y más “filosofeo” y es que “el mundo seguiría siendo tal cual aunque no existiera la filosofía”, para mi esta frase es como una llamada de atención para advertirnos de que uno no puede pasarse la vida pensando cuál es el sentido sino al final no tiene ningún sentido. El sentido de la vida en mi caso es VIVIRLA y vivirla con PLENITUD. Entendiendo por plenitud no un éxtasis de felicidad continuo (cosa que me parece una falacia y mucho han tenido que ver las películas con ese concepto de felicidad) sino como un equilibrio interior que te permita vivir con ECUANIMIDAD (con un centro estable) tanto los momentos de felicidad como los de tristeza o miedo. Me gusta la frase de Aristóteles “la virtud está en el punto medio entre dos extremos”.

Y bueno…entre tanto pensar y pensar me di cuenta que esa sensación de “desrealización” ya no estaba en mi…que todo lo que me pasaba era una obsesión por pensar y pensar en la ansiedad y los síntomas. Y que tenía que empezar a vivir con normalidad.

A día de hoy estoy muchísimo mejor, con muchísimas lecciones aprendidas, y sobre todo con mucha más consciencia de quién soy y como soy. No te temas a ti mismo porque vas a ser tu acompañante para el resto de la vida. Y como dijo Facundo Cabral “Dios puso un ser humano a tu cargo, a ti debes hacer feliz”.

Aquí me gustaría hacer mención a algo que he aprendido en todo este tiempo: Y es que la sociedad occidental tiene un virus enorme que nos contagia a todos por igual y es el “individualismo” ese constante querer estar por encima de los demás y destacar y ser perfecto en todo. Es lo que nos han enseñado, que el triunfo es destacar. Pues no. Lo único que hacen esos pensamientos es generar inseguridades, es generar subjetivismo, es generar obsesiones…etc. O acaso nadie se ha preguntado por que en las sociedades orientales y más “budistas”, por así decirlo, se tiene más paz interior? Porque el hombre mira más hacia fuera, hacia el prójimo…porque al final el “ensimismamiento” lo único que genera es tristeza y soledad. Ayudemos a los demás y nos sentiremos mejor. Por algo será…por esa huella natural inscrita en el alma del hombre que le pide darse a los demás.

“LOS PENSAMIENTOS SON COMO NUBES EN EL CIELO. SOPLA SUAVEMENTE SOBRE ELLAS Y VERÁS CON CLARIDAD LA INMENSIDAD DEL UNIVERSO” Proverbio Zen.

Al final cada uno va formando su filosofía de vida y eligiendo lo que le hace sentir lleno. Como veis mi filosofía está formada por frases, trozos y retales de otras filosofías, que al fin y al cabo son las más me hacen vibrar.